LA HABANA, 27 ene (Xinhua) — Un grupo de artistas chinos se presentó hoy en la edición 41 del Festival Internacional Jazz Plaza con el concierto «Melodías divinas de la Edad de Oro». El espectáculo tuvo como escenario el habanero Centro Cultural Bertolt Brecht, con la presencia del embajador de China en Cuba, Hua Xin. El músico al frente del grupo, Zhang Yi, expresó a Xinhua su satisfacción por participar en el festival y colaborar con músicos cubanos. «La música no tiene fronteras. A pesar de contar solo con un día y medio de ensayo, la conexión fue inmediata y el resultado sobre el escenario, excelente», señaló. «Creo que esto podría repetirse en el futuro. La cultura china es por esencia inclusiva: somos una civilización multinacional, con 56 grupos étnicos y una gran diversidad lingüística. Al igual que la música, nuestra cultura tiene una naturaleza integradora», subrayó Zhang. Por su parte, la musicóloga y coordinadora general del certamen, Grettel Garlobo, destacó la honra de contar con Zhang, maestro de la pipa y otros instrumentos chinos, y director del centro de música tradicional de Wuhan. «En esta presentación se buscó integrar, desde el punto de vista rítmico y musical, elementos culturales diversos. Realmente ha supuesto mucho trabajo», explicó Garlobo. Además, destacó que en 2025 el festival pasó a formar parte de la Asociación Internacional de Festivales de Arte de la Ruta de la Seda. Un hecho que, a su juicio, «nos sitúa en un circuito y desde una perspectiva realmente novedosa. No imaginábamos que el festival podría llegar tan lejos y conectar de esta manera, no solo desde la música, sino también entre culturas». «Por eso, creo que esta es una edición histórica. Ya hemos tenido artistas chinos antes, pero considero que, a partir de ahora, los lazos pueden ser mucho más estrechos, y el resultado ha sido maravilloso», abundó Garlobo. La presidenta del Instituto Cubano de la Música, Indira Fajardo, opinó que la música de China combinó muy bien con la cubana. «Este concierto demuestra que la música es un lenguaje universal y que no hacen falta palabras para crear magia en un escenario», puntualizó. «El ambiente del festival nos renueva cada día, nos muestra muchas cosas buenas y nos recuerda que la música es ese espacio que une a los pueblos y a las personas, y que debemos defenderlo bajo cualquier circunstancia», dijo Fajardo. El joven artista cubano Pupi Abreu, quien compartió escenario con Zhang Yi, calificó la experiencia de «profundamente gratificante» y un honor para su debut en el festival. «Aprendí nuevas formas de abordar la música, explorando escalas y microtonos distintos, y reflexionando sobre cómo integrar estos elementos al jazz. Este encuentro fue especialmente valioso para mi proyecto, donde ya experimentábamos con sonoridades orientales. Vivirlo directamente junto a ellos fue mágico», comentó Abreu. El espectáculo, presentado conjuntamente por artistas chinos y cubanos, combinó instrumentos como la pipa, el dutar y el arpa, interpretando de manera vívida la fusión e innovación entre lo tradicional y lo moderno, así como entre las culturas china y occidental, lo que fue calurosamente acogido por el público. Como parte de las celebraciones, en Cuba, del Año Nuevo Chino del calendario lunar, los artistas chinos llevarán a cabo además múltiples conferencias temáticas y visitarán la Escuela Nacional de Arte para realizar intercambios. La edición 41 del Festival Internacional Jazz Plaza se celebra del 25 de enero al 1 de febrero en las ciudades cubanas de La Habana, Santiago de Cuba, Santa Clara y Holguín. Fin
